En Colombia se permite y fomenta a partir del principio de la neutralidad tecnológica la libre adopción de tecnologías, que permitan fomentar la eficiente prestación de servicios,
emplear contenidos y aplicaciones que usen Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

En este contexto y el marco de la denominada economía colaborativa es donde se ubican las denominadas plataformas electrónicas o tecnológicas que tienen como finalidad facilitar
como intermediarias la relación entre oferentes y demandantes de servicios como el transporte de mercancías; lo que permite conformar el denominado triángulo colaborativo: Plataformas-Prestadores de servicios-Consumidores.

Así mismo, la labor de prestación del servicio público esencial de transporte es exclusivo por imperativo legal de la empresa de transporte, legalmente constituida y habilitada por el
Estado a través del ente del transporte.

Por lo que las herramientas electrónicas aplicadas al servicio de transporte resultan fundamentales en el propósito de optimizar recursos que permitan el acercamiento del producto al consumidor. Y si bien es cierto el principio de neutralidad prohíbe la limitación de contenido de ellas por parte de los operadores de red, lo es igualmente que la disposición de estas estructuras informáticas en cada uno de los sectores debe atender a la normatividad vigente para la actividad en cuestión, así como garantizar la libre y leal competencia.

En este sentido encontramos que las bases del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 en lo que respecta al transporte y su logística se enfoca en este sentido al fijar como estrategia el
impulso de redes de transporte y nodos logísticos para acercarnos con el mundo, y la financiación inteligente de infraestructura para profundizar la conectividad y disminuir los costos de transporte, fortalecer los instrumentos de planeación y regulación de la movilidad, así como la interoperabilidad entre los sistemas y plataformas de información para promover el acceso a bienes y servicios en medios de transporte equitativos, seguros y sostenibles, y de alianzas logísticas inter empresariales y la promoción de buenas prácticas de distribución urbana de mercancías, la eficiencia en la movilidad del transporte de carga, mientras se contribuye con el abastecimiento oportuno, el aumento de la competitividad y la facilitación del comercio.

En línea está también la propuesta de desarrollar una estrategia que incentive el transporte intermodal como necesaria al tener como propósito evaluar las condiciones para la prestación del servicio, costos, tiempos y aspectos regulatorios que entre otros permitan la complementación modal, todo esto atado al uso eficiente de las herramientas tecnológicas.

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