De especial trascendencia para el planeta son los compromisos adquiridos en septiembre de 2015 por los 193 Estados Miembros de Naciones Unidas que pusieron en el centro de sus acciones la sostenibilidad del planeta en temas trascendentales como lo económico, social y lo ambiental.

Estas tres variables constituyen el foco, que a su vez se abren en un abanico de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): 1. Poner fin a la pobreza; 2. Poner fin al hambre y lograr la seguridad alimentaria; 3. Garantizar una vida sana y bienestar para todas las edades; 4. Garantizar la educación inclusiva; 5. Lograr la igualdad entre los géneros; 6. Garantizar la disponibilidad de agua; 7. Garantizar el acceso a una energía asequible; 8. Promover el crecimiento económico sostenido; 9. Construir infraestructura resilientes, la industrialización inclusiva, sostenible y fomentar la innovación; 10. Reducir la desigualdad en y entre los países; 11. Lograr que las ciudades y asentamiento humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles; 12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles; 13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos; 14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, mares y recursos marítimos para el desarrollo sostenible; 15. Promover el uso sostenible de los ecosistemas; 16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible; 17. Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

Todo esto es importante en la medida que, de una parte mueve las alianzas o compromisos, y la cooperación de los países, y de otra, nos cambia la perspectiva o la visual acerca del planeta tierra que de considerarlo propiedad exclusiva y limitada de cada país es en realidad un recurso de todos los seres que lo habitamos; más aun en un mundo sistémico en el que los impactos son globales.

El objetivo 11 determina que al 2030 se debe “proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad.”

Y claro está, también al transporte se le asignan tareas, en especial al marítimo por donde tradicionalmente se mueve el comercio mundial, de reducir la contaminación marina y por actividades realizadas en tierra; y mejora en infraestructura de transporte nacionales y transfronterizas que apoyen el desarrollo económico y el bienestar con orientación a las cadenas de valor y de mercado.

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